06 Ago Wayfinding | El buen diseño guía a las personas
Entrar en un edificio y saber intuitivamente dónde ir parece algo sencillo. Sin embargo, detrás de esa experiencia existe una disciplina que combina arquitectura, diseño interior, señalética y branding: el wayfinding.
Mucho más que colocar carteles, el wayfinding consiste en diseñar espacios que ayuden a las personas a orientarse de forma natural. Es la capacidad de un entorno para comunicar, guiar y facilitar la navegación sin generar confusión.
El wayfinding lo entendemos por tanto como una herramienta estratégica que mejora la experiencia de usuario y refuerza la identidad de marca a través del diseño.
¿Qué es el wayfinding?
Diseñar para orientarse
El término wayfinding puede traducirse como «encontrar el camino». Se trata de un conjunto de estrategias visuales, espaciales y gráficas que ayudan a las personas a comprender un entorno y desplazarse por él de manera intuitiva.
Su aplicación es habitual en edificios públicos, equipamientos o espacios con cierta afluencia de usuarios como: Oficinas corporativas, hospitales y clínicas, centros comerciales, hoteles, aeropuertos, museos y espacios culturales, universidades y centros educativos…
Sin embargo, cualquier espacio donde existan recorridos, usuarios y diferentes zonas puede beneficiarse de un buen sistema de orientación.
Arquitectura y wayfinding: diseñar recorridos
El espacio como guía
Un buen wayfinding comienza mucho antes de diseñar la señalética. Empieza en la propia arquitectura. La distribución, los accesos, la jerarquía de espacios, la iluminación o los puntos de referencia visuales pueden ayudar a que una persona entienda intuitivamente dónde está y hacia dónde debe dirigirse.
Cuando el diseño arquitectónico está bien planteado:
– Los recorridos son más claros.
– Se reducen las dudas y la desorientación.
– Mejora la experiencia de uso.
– Se optimiza la circulación de personas.
En otras palabras, el espacio se convierte en una herramienta de comunicación.
Diseño interior e identidad visual
Orientar también es comunicar marca
El wayfinding no solo tiene una función práctica. También representa una oportunidad para reforzar la identidad visual de una empresa o institución.
Los colores, las tipografías, los iconos, los materiales o los elementos gráficos pueden integrarse dentro de la estrategia de marca para crear una experiencia coherente.
Por ejemplo, una oficina corporativa puede utilizar diferentes colores para identificar departamentos, mientras que un hotel puede emplear una señalética personalizada que forme parte de su diseño interior.
La orientación y el branding pueden trabajar juntos para generar espacios más funcionales y reconocibles.
Beneficios del wayfinding
Mucho más que señalización
Implementar un sistema de wayfinding aporta ventajas tanto para los usuarios como para las empresas.
Cuando un usuario encuentra fácilmente lo que busca, la percepción del espacio mejora de forma inmediata.
Diseñar espacios que se entiendan
El mejor sistema de orientación es aquel que casi pasa desapercibido porque funciona de manera natural. Las personas se sienten cómodas, seguras y capaces de moverse sin esfuerzo.
En DIKA trabajamos la arquitectura, el diseño interior y la identidad de marca de forma integrada para crear espacios que no solo se vean bien, sino que también se entiendan y se vivan mejor. Porque diseñar no consiste únicamente en construir espacios. También consiste en ayudar a las personas a encontrarlos, recorrerlos y disfrutarlos.




Sorry, the comment form is closed at this time.